Efectos del Ginseng sobre la arterioesclerosis e hipertensión

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La causa original del arterioesclerosis no ha sido totalmente descubierta. No obstante, parece ser la trombogénesis y la hiperlipidemia los dos factores fundamentales, y que en ambos el ginseng puede tener efectos positivos, al igual que con la hipertensión.

Ginseng para la hipertensión

La forma de vida moderna hace que la gente envejezca precisamente como consecuencia del stress y del consumo en exceso de carne, bebidas, alcohol, todo lo cual provoca el engrosamiento de las arterias a causa de la acumulación de colesterol en la sangre. Se deposita calcio, con lo que los vasos sanguíneos pierden flexibilidad y elasticidad y se dan con frecuencia los ataques cardíacos.

Por ello es de suma importancia rebajar el nivel de colesterol en la sangre e inhibir la trombogénesis de las plaquetas mediante la prevención y tratamiento de la diabetes.

Los lípidos en el plasma, tales como el colesterol y los triglicéridos no circulan por el torrente sanguíneo por sí solos sino en forma de complejos lipoproteicos, tales como quilomicrones, lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), lipoproteínas de baja densidad (LDL), lipoproteínas de densidad media (IDL) y lipoproteínas de alta densidad (HDL).

La hiperlipidemia tiene lugar porque los quilomicrones, VLDL e IDL aumentan individualmente o en conjunto. Debido a que del 60 al 70% del colesterol total en sangre se transfiere en forma de LDL, la proporción de LDL en la sangre guarda una estrecha relación con la cantidad de colesterol; de ahí que la concentración de LDL y colesterol sean importantes factores indicativos del grado de riesgo de enfermedad coronaria.

Por el contrario, el HDL constituye tan sólo del 20 al 25 % del colesterol total y tiene un efecto positivo contrario a la incidencia de arterioesclerosis y enfermedad coronaria.

Todos estos fenómenos pueden compararse con una red de carreteras en las que los vasos más gruesos representarían las más rápidas y los vasos delgados serían las carreteras principales, siendo los capilares las carreteras estrechas de zonas residenciales. Si, de repente, por alguna circunstancia se bloquea parte de la carretera, es evidente que el tráfico quedará congestionado.

De la misma forma, si la pared de un vaso sanguíneo queda obstruida por alguna razón, la circulación ya no fluye de forma suave y el corazón se encuentra forzado a trabajar más duramente para satisfacer la necesidad de aporte sanguíneo, lo que puede desembocar en una rotura del vaso sanguíneo, hipertensión o afección cardíaca.

Una presión sistólica (presión máxima arterial debida a la sístole ventricular) y diastólica (presión mínima arterial debida a la diástole) anormalmente alta o baja tiene una estrecha relación con la incidencia de enfermedades vasculares.

Además, la hipo tensión es un riesgo añadido para las enfermedades cardíacas junto con el colesterol, diabetes y obesidad. Si la obstrucción se produce en los vasos cerebrales o en las arterias coronarias puede dar lugar a la hemorragia cerebral o al infarto cardíaco, con posibilidad de producirse un desenlace fatal.

En Europa ésta es la causa principal de muerte, mientras que las estadísticas médicas a nivel mundial muestran que un 20% de los hombres padecen hipertensión con un índice de defunciones del 12%. La causa de la hipertensión esencial aún no se ha puesto claramente en evidencia, aunque parece ser que un incremento en los lípidos y el alcohol debido al exceso de ingesta de grasa animal provoca arterioesclerosis de la que se deriva la elevación de la presión arterial. La hipertensión secundaria coincide en determinados casos con otras patologías y es en estas circunstancias cuando se pone de relieve la causa que la origina.

El profesor C.N. Joo de la Universidad Yousei estudió el efecto del ginseng sobre la hiperlipidemia inducida por una dieta alimentaria rica en colesterol administrada a animales de laboratorio, resultando que el ginseng rebajó el nivel de colesterol en la sangre al actuar como inductor de la actividad de diversos enzimas relacionados con el metabolismo de los lípidos, previniendo asimismo la formación de ateromas inducidos por la hiperlipidemia.

El Dr. Yamamoto del Hospital Nissei en Osaka observó que la administración de ginseng a ratones que padecían hiperlipidemia inducida por una dieta alimentaria en colesterol de alta densidad, disminuía el contenido de colesterol en sangre, triglicéridos y agregación plaquetaria e incrementaba el colesterol HDL.

Obtuvo los mismos resultados a través de un test realizado con 67 pacientes que padecían hiperglucemia como consecuencia de la diabetes. De esta forma, el profesor Yamamoto confirmó el efecto farmacológico del ginseng en la diabetes.

Por su parte, el Dr. Matsuoka investigó el efecto que ejerce el ginseng sobre el metabolismo de las lipoproteínas en el plasma, llegando a la conclusión mediante test clínicos de que los quilomicrones, triglicéridos, VLDL y ácidos grasos libres disminuyen cuando se administra ginseng.

Al Dr. Gura, de la Facultad de Medicina y Farmacia de Toyama, en Japón, se debe el estudio de los efectos del ginseng sobre el sistema endocrino. También el Dr. Nakamishi, del Hospital de la Cruz Roja de Matsuyama, confirmó mediante tests clínicos que las saponinas del ginseng, particularmente la Rgl, actúan específicamente en la restauración del metabolismo lipídico y, por consiguiente, en la prevención del arterioesclerosis.

En este apartado hay que considerar también los trabajos del profesor Takagi del Departamento de Farmacia de la Universidad de Tokio, quien comprobó que en el ginseng coexisten los componentes que favorecen el aumento de presión y, por tanto, el metabolismo de lípidos y carbohidratos, así como los que la disminuyen. En este mismo sentido, se manifiesta el profesor K.S. Lee de la Universidad Choongang y el profesor D.H. Kang, de la Facultad de Medicina de la Universidad Yonsei, quienes demostraron la capacidad que posee el ginseng para disminuir la presión arterial a través de la inhibición de la contracción muscular en los vasos sanguíneos.

Como vemos por todos estos estudios, la toma de ginseng es positiva en la arterioesclerosis e hipertensión, bajando el colesterol malo, subiendo el bueno, y bajando la presión arterial. El mejor ginseng, por su concentración de principios activos y propiedades es el ginseng rojo coreano.

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